
He estado contemplando las estrellas esta noche, enlazándolas unas con otras, creando caprichosas geometrías mágicas y telarañas de cristal y de noche. He buscado con diligencia significados ocultos en ellas, permitiéndome la ingenuidad de un creyente.
Vi al cazador celeste con su lanza de diamantes. Vi los perros titilantes de Samás buscando su eterna presa. Vi a la doncella lunar errando por los senderos de la noche sin jamás hallar a su amado.
Vi el arco de los sueños y la hoguera de los danzarines. Vi el toro cretense que no descansa hasta que lo devora el alba y vi el círculo eterno donde moran las cinco hermanas de la muerte.
El mundo de las estrellas es un mundo extraño y desconocido, pues los hombres siempre miran el suelo para ver por dónde ponen los pies pero nunca miran lo alto para ver dónde deberían poner el alma.
Vi al cazador celeste con su lanza de diamantes. Vi los perros titilantes de Samás buscando su eterna presa. Vi a la doncella lunar errando por los senderos de la noche sin jamás hallar a su amado.
Vi el arco de los sueños y la hoguera de los danzarines. Vi el toro cretense que no descansa hasta que lo devora el alba y vi el círculo eterno donde moran las cinco hermanas de la muerte.
El mundo de las estrellas es un mundo extraño y desconocido, pues los hombres siempre miran el suelo para ver por dónde ponen los pies pero nunca miran lo alto para ver dónde deberían poner el alma.

1 comentario:
Uff, sabias palabras las de Nippur. Cuanto más profundo el orbe de las ideas, cuanto más exquisita la profundidad de un instante de ensimismamiento y comunión con ese Álgebra. Muy buenas entradas viejo, lo abrazo.
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